DIARIO "LA VERDAD" (MURCIA)
22 de octubre de 1995
"Sí, Spain"
por José A. Lozano Teruel, p. 57
El ciezano José Luis Pardos, actualmente Embajador de
España en Canadá, no es un diplomático al
uso convencional. Desde hace muchos años, a lo largo de
sus importantes cargos desempeñados en diversas Embajadas
o en el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, sigue siendo un
luchador infatifable en favor de un nuevo ethos internacional
basado en la solidaridad y los derechos de la humanidad.
En 1978 resumía su ideal en forma de lo que llamaba
los derechos de las tres D, es decir la Descolonización,
el Desarme y el Desarrollo. Tras las grandes transformaciones que
ha sufrido el mundo en los últimos veinte años,
ello ha supuesto que actualmente ponga su énfasis en la
necesidad de las tres C, que son Conservación,
Comprehensión y Comunicación, un trípode
imprescindible para la evolución futura de la humanidad.
Dentro de Conservación deben incluírse todas las
preocupaciones existentes respecto a ecosistemas, conceptos
ambientales y ecológicos, mientras que la
Comprehensión se refiere a los diversos tipos de
tradiciones, razas, creencias o costumbres populares. La £ltima C
corresponde a la Comunicación y sobre ella girará
nuestra glosa científica de hoy, exponente claro de que
nuestro Embajador es consciente del papel de la ciencia y de la
tecnología en nuestra sociedad. Por ello, consideró
que su papel no debía ser el de mero expectador de su
desarrollo, sino que podía ponerlo al servicio de los
intereses españoles utilizando las posibilidades casi
ilimitadas que nos proporciona la gran Infopista de la
Comunicación, INTERNET, a la que nos referíamos
la semana pasada en esta sección, particularizada en una
de sus más populares herramientas, el WWW o WorldWideWeb.
Algún importante pensador ha expuesto que el concepto
clásico de sociedad, asentado fundamentalmente en las
ideas de espacio y tiempo se está trnsformando hasta una
nueva concepción de una sociedad digital en las que tales
referencias se encuentran disminuídas o anuladas. Parece
evidente que el propio aislamiento del individuo, fruto de la
sociedad industrial, hace que para él sea más
necesaria la necesidad de comunicarse, pero si en el pasado para
comunicarse con alguien lejano era necesario el espacio
(desplazamiento a otro lugar) y el tiempo (derivado de lo
anterior), las nuevas tecnologías informáticas
permiten salir de ese aislamiento sin moverse de lugar y de modo
inmediato. Los factores espacio y tiempo han perdido su
protagonismo.
En mayo de 1994 el Ministro de Industria Juan Manuel
Eguiagaray visitó Ottawa y allí conoció y
apoyó la idea de utilizar el banco de datos existente en
la Embajada como base para elaborar unas informaciones, lo
más utiles posibles, en Hipertexto, lo que haría
posible su acceso mundial a través del WEB de INTERNET. Se
trataría, en su caso, de la primera experiencia mundial
hecha en este aspecto por una Embajada de cualquier país.
El 9 de marzo de 1995 los guardacostas canadienses apresaron en
guas internacionales al barco español ESTAI,
desencadenándose la conocida como guerra o conflicto del
fletán. Las informaciones tendenciosas de las autoridades
canadienses resultaban muy difíciles de combatir, por lo
que se dió el último paso y en cinco días
estaba ya disponible en la Infopista mundial de INTERNET la
página "Sí, Spain" en la dirección
htpp://www.DocuWeb.ca/SiSpain/.
Uno de los apartados era, y sigue siendo, el de pesca, desde
donde los visitantes de la página electrónica, con
sólo pulsar el mando del ratón de su ordenador,
pueden acceder a un amplio abanico de información y
documentación relativa a las circunstancias de la pesca y
los pescadores españoles en Terranova.
Desde el apartado Pesca, se puede seguir todo lo acaecido
en la disputa del fletán o hipogloso negro,
enterándonos de su nombre científico "reinhardtius
hippoglossoides". Un apartado de antecedentes históricos
se refiere a los pescadores vascos y celtas que en los siglos XII
y XIII ya trabajaban por aquellas tierras, así como de la
fundación de la primera ciudad en América
del Norte, San Juan de Terranova, por parte de los pescadores que
procedían de San Juan de la Luz en Francia y de San Juan
de Pasajes, en Francia. En otros diferentes apartados se hace el
relato pormenorizado de todo lo acontecido en el conflicto, las
crónicas y noticias al respecto, la documentación
oficial cursada, la posición de la Embajada con las
pruebas aportadas sobre la manipulación de la
opinión pública canadiense, la denuncia del
diferente comportamiento seguido por Canadá para resolver
sus conflictos pesqueros con Estados Unidos, etc. Sin duda el
atractivo y la seriedad de las informaciones ofrecidas hizo que
el éxito de "Sí, Spain" fuese inmediato, de modo
que al principio del pasado verano, con muy pocos meses de
funcionamiento, ya habían accedido a esas páginas
más de 100.000 usuarios desde más de 65
países. Y el pasado miércoles 18 de octubre se
iniciaba con la cifra récord ya alcanzada de 257.833
accesos. Mejor aún, hace unos memses esta iniciativa fue
designada, ¡en Canadá!, como uno de los mejores
sitios culturales WEB, acompañando a instituciones como la
Cadena de TV CBC o el National Ballet de Canadá. Ese
interés está facilitando otra iniciativa del
Embajador, la de crear un Club de Amigos de los Pescadores
Gallegos y de Terranova, que sirva de foro de encuentro y
comprensión mútua, de modo análogo a otro
Club similar existente de pescadores españoles y franceses
apoyado por Greenpeace.
Pero "Sí, España" no es en absoluto sólo
pesca. Desde allí, el interesado por nuestro país
puede acceder a muy diferentes conocimientos, inmediatamente
accesibles desde el Hipertexto, que conducen a sesiones de
geografía, historia, lengua, cultura, política,
economía, educación, ciencia, industria, comercio,
etc. Merece la pena destacar el acceso a una utilísima
Guía del Ciudadano español en Canadá
así como la inclusión de un Curso interactivo de
español para principiantes, mientras otras conexiones nos
conducirán a lugares informáticos tales como la
Presidencia española de la Unión Europea, los
periódicos electrónicos españoles (que por
la diferencia horaria permiten que en Canadá se lean ABC,
el Periódico de Cataluña, La Vanguardia, etc.
varias horas antes de que amanezca el día que figura en su
portada), el MaeNet, o página informativa de todo el
Ministerio de Asuntos Exteriores, o el ambicioso programa IberWeb
que, en español, inglés y portugués
desarrollan conjuntamente veinte Embajadas iberoamericanas para
facilitar todo el conocimiento posible relativo a sus respectivos
países. Asimismo, desde "Sí, España", se
puede llegar fácil y casi directamente a casi un centenar
de conexiones interesantes sobre España que cubren desde
grupos de flamenco puro a Universidades, un archivo sueco de
pinturas de Dalí, las guías turísticas
virtuales de España, etc.
El ejemplo de hoy confirma la idea de Pardos de que la
difusión de la información es el primer pilar de la
diplomacia, imprescindible para poder luego negociar y, en todo
caso, representar, constituyéndose así un
trípode que todavía constituye la carrera y la
actividad diplomáticas tradicionales. Por ello debe
congratularnos el ejemplo de "Sí, Spain", que
representa un maridaje perfecto entre esos objetivos
tradicionales de la diplomacia y los medios actuales de la
ciencia.
Fin del artículo.