10 y 11 de Noviembre de 1997
Por ello, quiero en un tema tan delicado, complejo y pionero como el que trata este Seminario sobre "Libertad y control en la Internet", hacer unas reflexiones que espero sean útiles para provocar el necesario contraste de pareceres que debe ser el producto de esta Mesa Redonda junto a los demás ponentes.
Me gustaría poder esbozar sólo cinco puntos:
Lógicamente, ante semejante explosión de crecimiento, fenómeno de aceleración posiblemente nunca conocido en la historia de la Humanidad, el resultado está siendo la aparición rápida y conjunta de muchos temas y problemas en un área específica (las comunicaciones electrónicas), como tampoco había ocurrido hasta ahora en el acontecer de nuestro Planeta.
Esta inesperada previsión del gran crecimiento exponencial en la Internet está precisamente en la base que es el objeto de este Seminario.
¿Hay que controlar la Internet?. Y, en el supuesto afirmativo, ¿cómo hay que proceder?
Me permito añadir ante el planteamiento de este Seminario si los Organos normalmente utilizados para el control de cualquier tema, sean púbicos, privados o una combinación de ambos, valen para este caso tan único y espectacular como es el imparable e ingente crecimiento de la Internet.
Sencillamente, podría ocurrir que la figura del Estado-Nación, sus medios y métodos de actuación y su tradicional enfoque en base a sociedades jerarquizadas, se encuentre con la novedad de unas Redes electrónicas enormemente descentralizadas que, como bien decía Marshall McLuhan, producen un efecto contradictorio: globalizar al individuo ante la Internet y descentralizar al máximo su visión de la realidad, impulsándole a enraizarse cada vez más en su ámbito local y regional.
La validez de las unidades en las que se apoya el Estado-Nación (Territorio, Relaciones Exteriores, Moneda y Defensa) pueden Vds. reflexionarlas sobre la realidad actual de la UE, el NAFTA, MERCOSUR, el APEC o la ASEAN que hacen quebrar muchas bases geográficas (Schengen) o de política internacional de los nacionalismos de corte tradicional. La vigencia del concepto Moneda en el Estado Nacional no tienen Vds. más que contrastarla con el debate sobre la UME y el Euro ante su próxima entrada en vigor. Finalmente, la Defensa no necesitaría más que una corta reflexión sobre la OTAN y la OSCE para observar sus dimensiones trans-nacionales.
He aquí, pues, un planteamiento sobre el que se puede debatir a fondo, a lo ancho y a lo largo de este Seminario y especialmente de esta Mesa Redonda.
¿Son válidos todavía el concepto y los poderes del Estado-Nacional para controlar la Internet?.
El concepto de la intimidad frente a los siempre válidos y antiguos Derechos Humanos, la libertad de edición global y de expresión total en la Internet frente a los tradicionales medios utilizados por las imprentas, sería sólo un botón de muestra.
La vigencia de esta, al parecer, nueva libertad, sólo podrá mantenerse si está inteligente, atractiva y consistentemente planteada. Se trata de algo que intuímos cada día más, pero que no sabemos todavía cómo gestionar.
Los grandes temas polémicos en la Internet, como el racismo, los totalitarismos, la pornografía, la vigencia de ciertos "copy rights" de dudoso cuño o la difusión de ideas y movimientos fundamentalistas, son ya una realidad producto de un tipo de libertad absolutamente desconocida hasta ahora, al extremo que algunos se preguntan si el concepto de libertad no debería, en el caso de la Internet, ser conocido con otra denominación de igual noble y digno cuño.
Que yo no tenga aquí respuestas específicas al respecto espero que sea de la comprensión de todos Vds. Que yo les solicite y les ruegue reflexionar, elaborar y discutir sobre ello, sería para mí la mejor compensación de este Seminario.
Hay grandes peligros en la Internet. Hay grandes esperanzas. Hay grandes empeños en conseguir soluciones que sirvan al progreso de las gentes y a la comprensión de la trascendental transformación que el binomio: "global- local" representa desde hace ya años en nuestra vida diaria.
B) Libertad vs. caos: La libertad frente al caos tampoco necesita mayor explicación. Hoy no hay más que navegar, unos pocos minutos en la Internet, para comprender que es como mirar al horizonte del mar. Lo que hay más allá es inmenso, no tiene fin y, al parecer, desde la playa no hay costas al otro lado. Pero sin embargo sí que hay costas, acantilados y playas, y en ese caos actual de la Internet se irán encontrando las playas del otro lado según vayan 1) perfilándose las tecnologías de selección de temas; 2) decantándose las grandes cuestiones teóricas y filosóficas y 3) concretándose los modos prácticos para que el navegante ¡nunca mejor simil! pueda llegar a buen puerto o al menos, al puerto que desea.
C) ¿Codificación de contenidos polémicos? Tan mal visto es el hecho de hablarse a escondidas estando en público, como la presencia, el desarrollo y el afianzamiento de los importantes sistemas de codificación en la Internet, para aquéllos que no comprenden su utilidad y finalidad.
Sin duda es necesario el uso de la codificación en la Internet y especialmente en muchas de sus actividades empresariales, al extremo de que haya claves con decenas de dígitos. El ya amplio Comercio electrónico no se desarrollará lo suficiente hasta que se difundan las muy sofisticadas tecnologías de encriptación que están hoy en poder de los EE.UU.
Pero aún así no creo tampoco que el secreto en la comunicación entre dos extremos, repito, necesario en muchos casos, sea la solución al gran interrogante que tiene y tendrá durante cierto tiempo la Internet sobre la libertad, frente a la protección o la codificación de algunos de sus contenidos y más aún frente a la posible penalización de los infractores de una supuesta "legislación" de control de la Internet.
Finalmente, sería útil reflexionar sobre cómo el hombre ha vuelto a descubrir nuevos mundos en la Física para tener que volver a utilizar la Metafísica con el fín de poder gestionar los resultados innovadores, pioneros y progresistas de su propia capacidad intelectual y creadora.
Copenhague, 24 de Octubre de 1997