En la nueva administración político-administrativa representada por un Estado español de regiones con autogobierno, Madrid surgió con serios problemas de localización. Se sugirieron varias alternativas, desde ser miembro de la Comunidad de Castilla-La Mancha hasta la constitución de la actual comunidad autónoma, incluyendo una propuesta de régimen especial para la capital y el area metropolitana.
El 25 de junio de 1981, el Consejo Provincial finalmente acordó iniciar el proceso de autonomía de la provincia bajo el procedimiento establecido en el artículo 143 de la Constitución. Después de su ratificación en el Congreso, el nuevo Estatuto de Autonomía fue aprobado el 1 de marzo de 1983.
La Comunidad de Madrid se constituyó como Comunidad Autónoma bajo la Ley Orgánica 3/1983, del 25 de febrero (BOE 1-3-83).