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Infraestructura y Medio Ambiente: Introducción

**  INTRODUCCIÓN (mirar abajo)  **
Si desea más información sobre los 11 temas de este capítulo, llame o escriba a:
   Dirección General de Relaciones Culturales
   Ministerio de Asuntos Exteriores
   78071 MADRID

Los 11 temas son:

  1. La Red Nacional de Carreteras
  2. Política de Vivienda
  3. La Red de Oleoductos
  4. La Red de Gasoductos
  5. La Red Ferroviaria
  6. El Tráfico Marítimo
  7. El Tráfico Aéreo
  8. Telecomunicaciones
  9. Retevision
  10. Hispasat
  11. Política Medioambiental
     
Muchas gracias.

Introducción:

El proceso de desarrollo económico en España en la década de los 60, interrumpido en la siguiente década por la crisis energética, dejo a España con una carencia de infraestructuras, especialmente desde el punto de vista cualitativo. En los años 80, la fuerte reactivación económica vino a demostrar la urgente necesidad de cerrar ese vacío que separaba al país de la CEE, para que la economía española superara el reto de integración en el mercado sin fronteras. En 1985, se pusieron en marcha algunos planes de infraestructura en telecomunicaciones y transportes, que indicaban el gran esfuerzo realizado para construir las infraestructuras básicas de una sociedad moderna, que respondan a sus necesidades.

En 1992, se acometió un proceso de planificación global en todos los medios de transporte que cristalizó en el Plan Directivo de Infraestructuras (PDI), presentado al Parlamento para su aprobación. Para el año 2007, las actuales previsiones apuntan hacia una red nacional de carreteras ampliada en 10.600 kms. de carretera, 1.200 kms de líneas de alta velocidad y 3.000 kms. más de vías de gran capacidad (velocidad entre 160 y 220 kms/h). Se han programado también muchas mejoras en puertos y aeropuertos, para asegurar la eficiencia de los servicios con un equilibrio económico y financiero.

También se han planteando importantes obras urbanas, tales como el transporte interurbano, en el que se han aplicado criterios de acuerdo con la demanda existente, el equilibrio territorial, la total eficacia del sistema y el impacto medioambiental.

El rápido ritmo del desarrollo de España, iniciado en los años 60, no vino acompañado de ningún tipo de estrategia para combatir los problemas de la contaminación y la destrucción. Esto produjo, inevitablemente, un progresivo desequilibrio que ocasionó el deterioro del medio ambiente.

Esta situación, que precisaba una acción urgente para no causar daños mayores, ha estado sometida a medidas correctoras desde que España empezó a adoptar la política medioambiental de la CEE, tras su adhesión al Mercado Común en 1986. Aunque solo ahora se puede hablar de una política de protección y regeneración del medio ambiente en España, existían ya algunos precedentes interesantes. La mayoría datan de finales del siglo pasado, un período de reflexión causado por el declive político, económico y cultural que cristalizó en la crisis de 1898. El posterior impulso regeneracional llevó a la inauguración del primer parque nacional en los Picos de Europa y en los Pirineos Centrales en los años 20. Estos hechos, tan individuales y concretos, se unieron al concepto bastante difuso de que el entorno medioambiental -las costas, las aguas interiores y los mares, el subsuelo- eran propiedad pública, herencia de todos los españoles. En los años 60, en medio del vertiginoso desarrollo, empezaron a surgir preocupaciones por la planificación de una política general de defensa de la naturaleza, aunque al principio fueron más teóricas y retóricas que reales y prácticas. Sin embargo, la rápida expansión económica iniciada en este período aceleró la destrucción ya habitual del medio ambiente. El desarrollo industrial indiscriminado y la especulación urbana estaban a la orden del día. Como resultado de este proceso, aumentó la deforestación histórica de nuestro país, y la desertización empeoró en las zonas del sudeste de la península, por ejemplo en Murcia, y en el valle del Ebro. Este deterioro no fue controlado ni detenido por la intensa política de reforestación llevada a cabo en los años 40 por motivos puramente económicos, que no consiguió impedir la destrucción ecológica ni la restauración del tradicional equilibrio ecológico ni los viejos paisajes pintorescos.

Con los años, en contraste con la progresiva destrucción de la naturaleza, un mayor nivel de sensibilidad social ha fomentado un aumento en la demanda de salud medioambiental.

Por favor, si desea conocer más detalles, solicite alguno de los temas mencionados arriba. Gracias.

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Reconocimientos