Política Española Mediterránea
Otra área a la que la política exterior española dedica
especial atención es la mediterránea.
Al mismo tiempo que se intensificaron las relaciones con los diversos Estados
de la costa del Mediterráneo, España estableció relaciones
diplomáticas con Israel (17-1-86) y Albania (12-9-86) y admitió
una representación de la OLP en Madrid. Sobre este tema, el Gobierno
ha expresado repetidamente su apoyo al derecho de autodeterminación
del pueblo palestino como base para una solución justa al conflicto
y el derecho de Israel a vivir dentro de fronteras seguras. Se han visto
consolidadas e intensificadas las buenas relaciones tradicionales con el
mundo árabe. Así, España apoyó en todo momento
la celebración de una Conferencia para la Paz en Oriente Medio,
que fue organizada en Madrid en octubre de 1991.
Con respecto a la crisis y la problemática levantada por la agresión
de Irak contra Kuwait, España se unió a la condena internacional
de Irak y al embargo ordenado por Naciones Unidas, y colaboró con
el ejército multilateral, a través de la Unión de
la Europa Occidental.
Son particularmente importantes en esta zona las relaciones con los países
del norte de África, especialmente del Magreb. Esto ha hecho posible
el inicio de un período de cooperación en las relaciones
marítimas. En 1991, se firmó un Tratado de Amistad y Cooperación
y en el conflicto del Sahara occidental, el Gobierno español ha
expresado su apoyo al plan de paz propuesto por NU.
En relación a Guinea Ecuatorial, España tiene un especial
compromiso con la democratización y el desarrollo del país.
Reconocimientos