Cooperación Internacional para el Desarrollo
Un aspecto cada vez más importante dentro de las actividades exteriores
de España es la política de cooperación internacional.
En el manifiesto electoral del PSOE de 1982, se estableció como
una necesidad adicional el fortalecimiento y la coordinación de
la cooperación internacional.
La elaboración en 1986 del Plan Anual de Cooperación Internacional
y, en 1988, la Agencia Española para Cooperación Internacional,
hicieron posible la unión de instituciones y el agrupamiento de
responsabilidades, dispersas en esta campo, y mejoraron la coordinación
entre los numerosos departamentos.
Fue especialmente significativo el Plan de Cooperación de 1993,
ya que fue el primero elaborado por el Gobierno español como miembro
del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OECD. En ese proyecto, el
fondo de gastos para cooperación internacional era de 306.873 millones
de pesetas, mientras que la Ayuda Oficial al Desarrollo sumaba un total
de 156.816 millones de pesetas, esto es, el 0´2438% del PIB estimado
para 1993.
La cooperación internacional se divide en dos sectores principales:
la cooperación multilateral, con un gasto en 1993 de 184.351 millones
de pesetas, y la cooperación bilateral, con 122.522 millones de
pesetas, que se dirige básicamente a África y, sobre todo,
a Latinoamérica.
Las cifras en 1994 fueron las siguientes:
Cooperación Internacional:
1. BILATERAL............................120.229 millones de pesetas
2. MULTILATERAL................... 135.602 millones de pesetas
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TOTAL..........................................255.831 millones de pesetas
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Ayuda Oficial al Desarrollo:
1. BILATERAL............................101.980 millones de pesetas
2. MULTILATERAL.....................65.216 millones de pesetas
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TOTAL..........................................167.197 millones de pesetas
Un 0´2619% del PIB estimado para 1994
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El 9 de noviembre de 1994, el Comité Presupuestario del Congreso
español aprobó una enmienda, presentada por el Grupo Socialista
y apoyada por Convergencia i Unió, por la cual se el 0´35%
del PIB de 1995 quedó reservado para ayudas al desarrollo, mientras
que se dejaba abierta la posibilidad de alcanzar el 0´5% a través
de créditos extensibles.
Siguiendo esta medida, la Plataforma del 0´7%, organización
que agrupa a las asociaciones que intentan aumentar las ayudas al Tercer
Mundo y que ha realizado varias campañas desde marzo de 1994, anunció
que plantearía la reestructuración de la estrategia de la
campaña y retiraría los campamentos de solidaridad que mantenía
en unas veinte ciudades españolas.
La enmienda socialista vino con un crédito de 32.500 millones de
pesetas (que se añadieron al total de casi 185.000 millones reservados
de los presupuestos) para su empleo en proyectos de ayuda al desarrollo
en los países del Tercer Mundo.
El simbólico 0´7%, que se convirtió en el punto de
reunión, era la proporción que NU solicitó que aportaran
los países desarrollados en la Cumbre de la Tierra, celebrada en
Río de Janeiro en 1992. Sin embargo, pocos países aceptaron.
Con la aprobación del 0´35% del PIB para ayudas el Tercer
Mundo, España se alzó como uno de los países más
generosos en ayudas al desarrollo, detrás de Noruega (casi un 1´2%),
Suecia y Dinamarca (un 1%), Holanda (casi un 1%), Francia (0´63%)
y Finlandia (0´62%).
La agencia de noticias Inter Press Service publicó, el 9 de mayo
de 1995, un artículo que decía lo siguiente:
MADRID, 8 de mayo (IPS)- España se erige como ejemplo para otros
países europeos en el campo de la cooperación con el Tercer
Mundo, dice Gus Speth, administrador del Programa de Desarrollo de NU,
UNDP. Speth concluyó su estancia de dos días en Madrid previa
a la reunión del fin de semana con el ministro de Asuntos Exteriores
Javier Solana y organizaciones no-gubernamentales españolas (ONGs).
Durante su corta estancia aquí, Speth firmó también
un acuerdo con el Gobierno español garantizando un fondo de 5´2
millones de dólares, cuatro de los cuales están destinados
a la financiación de proyectos de desarrollo. El resto será
entregado a trabajadores españoles en programas de la UNDP (Programas
de Desarrollo de Naciones Unidas) en países del sur. Speth manifestó
a IPS que la campaña llevada a cabo por una ONG para aumentar la
contribución española al desarrollo, hasta alcanzar el 0´7%
del Producto Interior Bruto (PIB), constituía uno de los esfuerzos
más impresionantes en esa dirección. Era muy significativo
en un momento en que otros países estaban disminuyendo sus aportaciones,
declaró. Las presiones de las ONGs, que atrajeron el interés
de miles de jóvenes, consiguieron que el Parlamento incrementara
sus dotes presupuestarias originales para la cooperación al desarrollo,
del 0´27 al 0´35% del PIB. Esto ocurría después
de que el Parlamento hubiera aprobado anteriormente una drástica
reducción de presupuestos. La decisión parlamentaria representó
un soplo de esperanza y sirvió de ejemplo a otros países,
tanto de Europa como de la otra orilla del Atlántico, dijo Speth.
Speth remarcó también que la contribución española
de 1995 al UNDP era un 30% más elevado que el año anterior.
Si todos los países siguieran este ejemplo, el UNDP estaría
en posición de hacer mucho más para promover un desarrollo
sostenible. En su encuentro con las ONGs, propuso la creación de
una red o alianza de gentes de buena voluntad para el desarrollo sostenido,
ya sean personas del Gobierno, sociedad civil o del mundo empresarial.
Para más información, diríjase a:
AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Avenida de los Reyes Católicos, 4
28040 MADRID
y solicite el libro PLAN ANUAL DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL.
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