Declaracion Final Del Seminario "Financiamiento Del Desarrollo"
DECLARACION DE RIO DE JANEIRO
- Pasada la llamada "década perdida" - iniciada por el choque
del petróleo en 1979, agravada por la crisis de la deuda
externa pocos años después y alimentada por el agotamiento del
proceso de sustitución de importaciones como fuente de
dinamismo de la economía - América Latina parece haber
reencontrado el camino del crecimiento económico. Los datos
disponibles apuntan una inflexión en la trayectoria de caída
del nivel de actividad en la región a principio de los años
- Después del desempeño desolador registrado en la década
anterior, cuando el PIB conjunto de América Latina creció una
tasa media anual inferior al 1% (en contraste con las tasas
del 5,5% y 5,9% verificadas en las décadas del 60 y 70,
respectivamente), la economía del continente se expandió más
del 3,2% en 1991.
- Las políticas de reestructuración llevadas a cabo en mayor
o menor grado en las economías de la región, fueron el origen
de este desempeño reciente y promisor. Estas políticas se
caracterizaron, entre otras cosas, por una mayor apertura
comercial y el consiguiente desmantelamiento de los mercados
protegidos, esfuerzos de desestatización de los sectores
industriales, bancario y de servicios públicos y la
desreglamentación en general; estos movimientos terminaron por
promover una sensible mejora de las expectativas de los
agentes económicos. Como resultado se presenció una retomada
de la inversión privada, como también un impulso de los
negocios en las bolsas de valores y cerrando este círculo
eficaz, se verificó el retorno de los flujos líquidos de los
capitales externos.
- Así como el proceso de desarrollo de la región es cíclico,
se observa también que se realiza de forma socialmente
heterogénea. Permanecen hasta hoy desigualdades sociales
marcantes, tanto a nivel de las naciones como a nivel de
subregiones. La agenda actual para el desarrollo de los países
de la región señala la necesidad de enfrentar estos desafíos.
- En primer lugar es indispensable incorporar vastos sectores
de la población de baja renta al sector formal de la economía,
ampliando su acceso al empleo (mercado de trabajo) y al
consumo, no solamente para consolidar la democracia y promover
la estabilidad política en los países iberoamericanos, sino
también para ampliar los mercados de consumo interno - forma
de sustentación del desarrollo.
- Por otro lado coexisten en el interior de los espacios
nacionales latinoamericanos regiones ricas y otras menos
desarrolladas. Las desigualdades regionales son frenos al
desarrollo. Los frutos del progreso se distribuyen de forma
desigual al provocar grandes concentraciones de mercado, de
renta, de oportunidades de empleo, de generación de nuevas
técnicas de producción y de prestación de servicios, generando
grandes deseconomías de escala.
- El tercer desafío es la búsqueda de competitividad. Se
observan en la economía mundial tendencias a la
internacionalización de los negocios, a la liberación del
comercio, al comercio entre grandes grupos regionales y a la
internacionalización del mercado de capitales. De esta
evolución resulta un proceso permanente de reestructuración
industrial y espacial en dirección a una configuración de
estructuras productivas descentralizadas y flexibles en todos
los países desarrollados. Las naciones iberoamericanas ya
están incluidas en este proceso de globalización y deben
accionar, urgentemente, políticas macroeconómicas y
sectoriales con miras a promover la competitividad.
- El cuarto desafío es la promoción del desarrollo
sustentable. El ecuacionamiento de desequilibrios sociales y
regionales y la conquista de mayor competitividad, de nada
servirían si estos resultados estuvieses inviabilizados en el
futuro por la generación, en la actualidad, de daños
irreparables al medio ambiente.
- Los representantes de los países iberoamericanos
participantes del Seminario de Financiamiento del Desarrollo,
procuraron establecer una línea de convergencia con el
Seminario de Combate a la Pobreza, también preparatorio de la
III Conferencia Iberoamericana de Jefes de Estado y de
Gobierno. Analizaron y debatieron las cuestiones bajo el
siguiente enfoque: ampliar y profundizar el desarrollo
económico de la región identificando políticas públicas y
estrategias de sociedades con el sector privado que permitan
una elevación en el nivel de renta de las familias y la mejora
de las condiciones de vida de las poblaciones más carentes.
- El concepto de desarrollo utilizado abarcó la percepción
de que la sociedad desarrollada es aquélla cuyos ciudadanos
están aptos para gestionar, de forma autónoma y acumulativa,
el proceso de crecimiento económico con vistas a permitir a
todos los ciudadanos el acceso amplio a los frutos del
progreso, deteniéndose en reflexiones sobre las cuestiones
estructurales.
- Tomando en consideración estas premisas y estando de
acuerdo en que no hay país que haya reducido la pobreza sin
crecimiento económico, y que la elevación de las tasas de
inversión es condición fundamental para que haya crecimiento
económico, pero que no es suficiente para asegurar el
desarrollo social, los participantes del Seminario de
Financiamiento del Desarrollo, preparatorio de la III
Conferencia Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno,
Proponen
- Fortalecer prácticas que incluyan una mayor participación
de la sociedad civil en la elaboración, ejecución,
acompañamiento y fiscalización de las políticas de desarrollo.
En este sentido, ganan importancia las ONGs, las asociaciones
comunitarias y los sindicatos como interlocutores necesarios
para la obtención de un retorno más eficiente y eficaz de la
inversión en el desarrollo;
- Adoptar una política firme de generación de empleos
productivos. Merecen atención especial el financiamiento a las
actividades agrícolas e industriales intensivas en mano de
obra, para que así se permita una mayor absorción de la
población económicamente activa, respetando las
especificidades de cada país. De esta forma, se debe tener en
cuenta la necesidad de garantizar una estructura de incentivos
neutra, que no penalice el factor trabajo por la concesión de
subsidios al capital;
- Tratar en cada país de aumentar la productividad de la
economía incorporando nuevas tecnologías y métodos de gestión.
El aumento de la competitividad es condición necesaria, pero
no suficiente, para mejorar el bienestar de la población de
la región;
- Definir e implementar políticas específicas que permitan
reducir las desigualdades regionales en el ámbito de cada país
y de la región. Cabe resaltar que esto debe ser efectuado
buscando fomentar las actividades productivas que aprovechen
las vocaciones económicas y potencialicen los recursos humanos
y naturales de las regiones menos desarrolladas, para hacerlas
competitivas permitiéndoles expandir de forma sostenida a
largo plazo;
- Promover una reorientación del gasto público, dando
prioridad a las inversiones en educación y salud básicas, así
como en infraestructura. Se debe buscar, siempre que sea
posible, la participación del sector privado en proyectos
sociales de forma complementaria a las iniciativas oficiales
y de ciudadanía. En el caso específico de la educación se
debe resaltar el elevado lucro económico-social de las
inversiones en este área. Es unánime que la educación básica
es responsabilidad del Estado, que debe proveer en cantidad
y calidad suficientes y de forma permanente los recursos
necesarios para su implementación. En lo que concierne a la
salud básica, se refiere al concepto de acciones preventivas
de salud y de nutrición para grupos vulnerables;
- Fortalecer el sistema de intermediación bancaria, de modo
a ampliar su calificación, facilitando el acceso a las
terminales;
- Estrechar los contactos de las instituciones financieras
con las pequeñas y medianas empresas, permitiendo un
conocimiento más adecuado de sus necesidades y capacidades,
reconociendo su importancia estratégica para el alcance
simultáneo de los objetivos de aumento de la competitividad
y generación de empleos. Las instituciones financieras podrán
ofrecer productos más adecuados a aquel grupo de empresas a
partir de un mejor conocimiento recíproco aprovechando el
enorme potencial que tienen para ofrecer;
- Esforzarse para ampliar el acceso a los recursos,
preferentemente en condiciones favorables, ofrecidos por las
economías desarrolladas en cooperación con las instituciones
financieras multilaterales y bilaterales. La transferencia de
tales recursos adicionales a los países en desarrollo sería
destinada con prioridad a las actividades de desarrollo
social;
- Con relación a la diversificación de las actuales fuentes
de financiación del desarrollo en la región, se sugiere el
acercamiento de la cooperación con el Banco Europeo de
Inversión (BEI).
Acciones Programadas
- Realizar un encuentro iberoamericano de instituciones
financieras y de asistencia técnica en un plazo de 3 meses con
el objeto de perfeccionar los mecanismos de financiamiento y
de promoción de las micro, pequeñas y medianas empresas.
- Realizar un encuentro iberoamericano de instituciones
financieras y de instituciones volcadas al combate de la
pobreza con el objeto de identificar mecanismos de
financiación de proyectos sociales.
- Crear grupos de trabajo con la participación de
instituciones financieras iberoamericanas y sectores
gubernamentales con el objeto de definir metodologías de
"cálculo del biés" en la estructura de incentivo a los
factores de producción (capital y trabajo) en los países
latinoamericanos.

Reconocimientos