Participación española en la Alianza Atlántica
La definición de una política nacional para la paz y la seguridad
fue otra cuestión clave con la que el gobierno se tuvo que enfrentar.
En esta política había tres aspectos: la Alianza Atlántica,
la Unión Europea Occidental y la relación de defensa bilateral
con Estados Unidos.
El 30 de mayo de 1982, bajo el gobierno de UCD, España presentó
en Washington el instrumento de adhesión a la OTAN, convirtiéndose
de esta manera en un miembro de la organización. Tras la victoria
del PSOE, el nuevo gobierno decidió suspender el proceso de incorporación
dentro de la estructura de la Alianza y convocó un referéndum
para decidir si España debía integrarse en la estructura
militar de la organización.
En octubre de 1984, el presidente del gobierno, Felipe González,
presentó al Congreso de los Diputados lo que se llamaría
los Diez Puntos de una Política de Paz y Seguridad, sentando
las bases para la restauración de un consenso de todas las fuerzas
políticas con respecto a la política de seguridad y defensa.
En esa misma exposición, el presidente sugirió celebrar un
debate parlamentario sobre los diez puntos, para difundir información
que ayudara a los ciudadanos a tomar una decisión, por medio de
un referéndum, sobre si España debería estar en la
Alianza.
El 12 de marzo de 1986, tuvo lugar el referéndum anunciado por el
gobierno.
Tuvo la siguiente forma:
1. La participación española no incluye el ingreso en la
estructura militar integrada.
2. Se mantendrá la prohibición de instalación, almacenamiento
o introducción de armamento en suelo español.
3. Se llevará a cabo una reducción gradual de la presencia
militar de los estados Unidos en España.
El referéndum mostró un resultado favorable para la posición
del gobierno y, desde ese momento, España empezó a elaborar
su propio modelo de participación en la Alianza, dentro de los límites
establecidos en el referéndum.
RESULTADOS DEL REFERENDUM SOBRE EL INGRESO DE ESPAÑA EN LA ALIANZA
ATLÁNTICA, LLEVADO A CABO EL 12 DE MARZO DE 1986:
_________________________________________
VOTOS A FAVOR:
9.054.509 (52,49 %)
VOTOS EN CONTRA:
6.872.421 (39,84 %)
VOTOS EN BLANCO:
1.127.673 (6,53 %)
VOTOS NULOS:
191.855 (1,11 %)
_________________________________________
NUMERO TOTAL DE VOTANTES: 29.025.494
(Fuente: Ministerio de Interior.)
La celebración en Madrid, por primera vez, de la sesión ministerial
de primavera del Consejo del Atlántico Norte, en junio de 1988,
simbolizó la consolidación de la participación española
en la OTAN.
Las características básicas del modelo de la participación
de España en la Alianza están contenidas en las comunicaciones
oficiales que los ministros españoles de Defensa y Asuntos Exteriores
enviaron a sus colegas de la OTAN y al Secretario general de la organización,
después del referéndum. Consisten principalmente en la no
incorporación a la estructura militar integrada, el mantenimiento
de la no nuclearización del territorio español, la reducción
progresiva de la presencia militar americana en territorio español
y la petición de la soberanía sobre Gibraltar.
Las características complementarias son una consecuencia de los
Principios generales de Participación en la Alianza, presentados
por el gobierno español y aprobados por el Consejo Atlántico
en mayo de 1986. Consisten esencialmente en la participación en
el Consejo del Atlántico Norte y en sus órganos subsidiarios,
en el Comité de Planificación de Defensa, el Comité
Militar y el Grupo de Planificación Nuclear, así como la
contribución militar llevada a cabo a través del Acuerdo
de coordinación entre las autoridades españolas y aliadas.
La aprobación de las directrices generales para la contribución
militar española en la Alianza Atlántica ha experimentado
un largo proceso desde octubre de 1986, cuando el memorándum español
que contenía los principios generales fue presentado por primera
vez. Después de tres rondas sucesivas, el embajador español
en la OTAN presentó, en enero de 1988, al Secretario general de
la Organización, una carta en la que el gobierno español
explicaba detalladamente las directrices generales para la contribución
militar española. Las misiones de España en la OTAN están
especificadas en esta carta:
1. Defensa del territorio español.
2. Operaciones navales y aéreas en el Atlántico oriental.
3. Control sobre el Estrecho de Gibraltar y sus accesos.
4. Operaciones navales y aéreas en el Mediterráneo occidental.
5. Control y defensa del espacio aéreo en la zona de responsabilidad
española y cooperación en zonas adyacentes.
6. Uso del territorio español como una plataforma multifuncional
de retaguardia (tránsito, apoyo, logística).
El 1 de diciembre de 1988, el comité de planificación de
defensa de la OTAN aprobó las directrices generales del Comité
militar español. Más adelante, el Consejo Atlántico
tomó nota de estas directrices en su reunión de los días
8 y 9 de diciembre en Bruselas. Esto marca el final de un periodo de responsabilidad
política y deja las especificaciones técnico-militares para
que sean resueltas por los expertos.
La concreción de la contribución militar española
comenzó con la firma, en mayo de 1990, de los dos primeros acuerdos
de coordinación entre las Fuerzas Armadas españolas y los
comandos militares, con respecto a la ejecución de maniobras marítimas
y aéreas en el Atlántico oriental y de defensa aérea.
Más adelante, en mayo de 1991, entraron en vigor dos nuevos tratados
sobre coordinación de defensa del territorio español y operaciones
aéreas y marítimas en el Mediterráneo occidental.
Después, en junio de 1992, se firmaron los dos últimos acuerdos,
referentes al control y defensa del Estrecho de Gibraltar y sus accesos,
y el uso del territorio español como zona de apoyo logístico
y de retaguardia. Con estos acuerdos se definió la contribución
defensiva española a la Alianza Atlántica, manteniendo la
no incorporación en la estructura de mando, con el objetivo de cumplir
la condición de no participación en la unidad militar integrada.
El 1 de diciembre de 1995, 16 embajadores de los estados miembros de la
OTAN acordaron nombrar al ministro español de Asuntos Exteriores,
Sr. Javier Solana, como el nuevo Secretario general de la OTAN. Fue nombrado
oficialmente el martes 5 de diciembre.
Reconocimientos