Con respecto a la inflación, definida por el índice de deflación del consumo privado, la mayoría de los modelos, con dos excepciones (MIDE hasta 1993), consideran que disminuirá de manera gradual y lenta en el transcurso de estos años, comportándose como una variable resistente a las tendencias de baja. Las estimaciones para 1993 van desde el 3,13% (2,75% en el caso de "hand landing") previsto por el MIDE hasta el 5,8% previsto por CEPREDE.
Las previsiones son contradictorias con respecto al déficit externo, es decir, el balance de los pagos en la cuenta corriente en relación al PIB. MIDE y los esquemas macroeconómicos del Gobierno prevén una reducción gradual y CEPREDE un incremento de hasta el 3,8% del PIB para 1995, mientras que las conclusiones de la Comisión de la Unión Europea y de OECD esperan una cierta estabilidad en esta variable.
Todas la previsiones coinciden en que el desempleo va a disminuir en los próximos años, aunque las estimaciones del Gobierno y la Comisión de la UE y OECD indican una menor disminución, situando el índice de desempleo para 1993 por encima del 15%, igual que la hipótesis más pesimista de MIDE.
Con respecto a los datos disponibles de la deuda pública en relación al PIB, mientras CEPREDE considera que va a aumentar en los próximos años, la Comisión de la UE, OECD y el Gobierno prevén que disminuirá.
