Documento Final De La III Conferencia Iberoamericana De Jefes De Estado Y De Gobierno
Primera Parte
UN PROGRAMA PARA EL DESARROLLO, CON ENFASIS EN EL DESARROLLO
SOCIAL
- Los Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos, reunidos
es Salvador, Brasil, los días 15 y 16 de julio de 1993,
dedicamos nuestra III Cumbre al examen del tema del desarrollo
con énfasis en el desarrollo social.
- En esta oportunidad, reafirmamos nuestro pleno compromiso
con la democracia representativa, el respeto, la defensa y la
promoción de los Derechos Humanos y de las libertades
fundamentales. En este marco, reiteramos los principios de
soberanía, no intervención e integridad territorial y
reconocemos el derecho de cada pueblo a constituir libremente,
en paz, estabilidad y justicia, su sistema político y sus
instituciones. Estos son objetivos básicos de la comunidad de
naciones aquí reunidas y factores integrantes de cualquier
política de cooperación. En este sentido, reiteramos
plenamente todo lo dispuesto en la Declaración de Guadalajara
del 19 de julio de 1991 y en el Documento de Conclusiones de
Madrid del 24 de julio de 1992, que constituyen un conjunto
de normas y principios que deben Guiar nuestras relaciones.
- En Madrid, reconocimos que el desarrollo económico y social
es uno de los objetivos prioritarios que debe estar presente
en la agenda de todos los foros internacionales, especialmente
en el de las Naciones Unidas. Manifestamos, asimismo, nuestra
plena disposición de brindar la mejor colaboración a fin de
que la ONU juegue el papel que le corresponde en la nueva fase
de las relaciones internacionales, tanto en lo que se refiere
a la paz y a al seguridad como a la promoción del desarrollo
económico y social de los pueblos.
- La Conferencia Iberoamericana constituye, en nuestro
espacio político, un foro de concertación dotado de
características propias. Encontramos su razón de ser en el
reconocimiento de un acervo cultural común, así como en la
riqueza de nuestros orígenes y de su expresión plural. Nos
ofrece ocasión para consulta y reflexión sobre cuestiones del
interés de sus miembros. Su espíritu consolida un espacio
abierto a la cooperación y a la solidaridad.
- Las peculiaridades que nos distinguen estimulan, en esta
Tercera Cumbre, un amplio intercambio de ideas sobre el tema
del desarrollo. Nos impulsa la intención de contribuir, con
nuestras reflexiones, al debate que esperamos sea realizado
por la comunidad internacional, en los foros políticos de las
Naciones Unidas, de la Organización de los Estados Americanos
(OEA) y en todos los foros especializados en los que un
Programa para el Desarrollo encuentre expresión.
- La coyuntura internacional ofrece una oportunidad singular
para la acción multilateral, con miras a la consecución de los
objetivos de la comunidad internacional, tanto en términos de
solución de los problemas económicos y sociales de
mantenimiento de la paz y de la seguridad. En primer lugar,
la superación de la guerra fría introduce nuevas posibilidades
de estabilidad junto con nuevos riesgos de conflicto,
contradicciones y tensiones que podrán solucionarse mejor si
se tratan en el plano multilateral. En segundo lugar, la
desaparición de la confrontación ideológica Este-Oeste deberá
contribuir al surgimiento de un nuevo espíritu en las
relaciones Norte-Sur y al abastecimiento de un diálogo
realista y constructivo sobre la problemática del desarrollo.
Por último, la conciencia generalizada sobre los problemas que
plantean el aumento de la pobreza, el agravamiento de los
riesgos ambientales y el crecimiento poblacional -que podrán
conducir al aumentos de las presiones migratorias- genera una
disposición favorable hacia iniciativas en el plano
internacional destinadas a hacer frente a tales desafíos.
- Las nuevas condiciones internacionales han favorecido
avances en los campos de la paz y de la seguridad
internacionales. Sin embargo, en línea con las ideas del
Secretario General de las Naciones Unidas, consideramos que
los compromisos de la Organización en los campos de la
política y de la seguridad no deberían llevarse a cabo a costa
de las responsabilidades en el campo del desarrollo. Asimismo,
las acciones en el marco del Programa para el Desarrollo
deberán tener en cuenta la importancia de las cuestiones
sociales. Es importante la reflexión que propicie un nuevo
diálogo sobre el problema del desarrollo,m en el marco de la
resolución 47/181, basado en la premisa de que condiciones
económicas y sociales favorables fortalecen la paz, y en la
convicción de que las Naciones Unidas constituyen el foro por
excelencia para el planteamiento y la solución de los
problemas globales de forma integrada en cuanto a sus
dimensiones políticas socioeconómicas y humanitarias.
Pretendemos, así, que nuestras consideraciones sobre el tema
puedan representar un aporte a la determinación de los
criterios que el Secretario General deberá establecer par la
realización de esta tarea.
- La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo demostró que un amplio diálogo Norte-Sur es
posible. Consideramos que el signo de solidaridad que orientó
las deliberaciones de dicha Conferencia puede prevalecer en
la definición de un "Programa para el Desarrollo". Afirmamos
que la promoción de un diálogo constructivo es eficaz con el
fin de identificar y explorar nuevas formas de asociación
solidaria para la promoción del desarrollo. El diálogo
reanudado debe preservar las competencias de los foros
especializados, particularmente las instituciones creadas en
Bretton Woods, en la promoción de la cooperación internacional
para el desarrollo.
- Considerando que el bienestar de la población es un
componente esencial de las decisiones del Estado,
especialmente aquellas que se adopten en el área económica,
creemos que la existencia de costos sociales y ambientales en
los procesos de industrialización y de ajuste impone que el
Estado actúe con determinación en la promoción de los cambios
estructurales que se requieren para el logro de sociedades más
equitativas y para la erradicación de la pobreza.
- En las condiciones actuales no se puede concebir una
estrategia de desarrollo uniforme y universal. Reafirmamos la
noción de que las estrategias individuales deben tener en
cuenta la herencia cultural y las fuerzas dinámicas de cada
sociedad. Empero, se ha generalizado la valoración de ciertos
aspectos de estas estrategias individuales, como la cobertura
de las necesidades básicas de la población, el desarrollo de
los recursos humanos, la incorporación de los conocimientos
de la ciencia y de la tecnología, así como el fortalecimiento
del mercado, la promoción de administraciones transparentes
y eficaces y la búsqueda de la estabilidad macroeconómica. Por
ello instamos a la comunidad internacional a contribuir a la
creación de una ambiente favorable al desarrollo económico y
social de nuestros pueblos.
- Tenemos presente en ese marco la relación mutua entre la
consolidación de la democracia y la promoción del desarrollo.
La estabilidad política favorece la realización de programas
económicos y sociales efectivos. Por el contrario, la ausencia
de perspectivas de crecimiento con justicia social dificulta
la consolidación de la democracia y la preservación de los
derechos humanos. Si ya no es aceptable en el mundo de hoy
condicionar la observancia de los derechos civiles y políticos
a la previa obtención de plenas condiciones de desarrollo,
tampoco es plausible imaginar que la plena realización de los
derechos humanos pueda abstraerse de la situación económicosocial
de las poblaciones involucradas.
- Tenemos presente, sobre todo, que la meta final del
desarrollo es la consecución de la dignidad plena del hombre.
Si la comunidad internacional ha sido capaz de reducir el
riesgo de la destrucción nuclear, deberá ahora eliminar el
flagelo de la pobreza, del hambre y del analfabetismo. Estos
grandes males requieren., para su solución, la participación
activa de todos los agentes sociales, particularmente de los
directamente afectados. Es crucial, además, la inversión en
recursos humanos, para lo que se exige la acción coordinada
del Gobierno y de la iniciativa privada en cada uno de los
países.
- Entre los temas substantivos de un Programa para el
Desarrollo, destacan las cuestiones de comercio, finanzas y
tecnología, la deuda externa, la cooperación para el
desarrollo sostenible, la promoción del desarrollo social y
las cuestiones de población y corrientes migratorias.
- La Asamblea General de las Naciones Unidas, sin perjuicio
de las competencias de los foros internacionales
especializados, debe orientar la política de cooperación
internacional par el desarrollo hacia un enfoque que
interrelacione el acceso creciente de los países en desarrollo
a los mercados mundiales, a formas adecuadas de financiamiento
y a la tecnología moderna. Estos elementos permiten superar
los obstáculos al desarrollo y, al beneficiar a los países en
desarrollo, también abren oportunidades económicas a los
países industrializados, atenuándose así las presiones
migratorias sobre estos últimos de parte de aquellos que
legítimamente buscan formas de elevar su nivel de vida.
- Consideramos impostergable la conclusión satisfactoria de
la Ronda Uruguay. Un renovado sistema multilateral de comercio
debe contar con reglas de intercambio comercial más justas y
equitativas, la progresiva eliminación de las barreras
arancelarias y no arancelarias y, fundamentalmente, debe
evitar prácticas desleales de comercio, medidas unilaterales
restrictivas y medidas proteccionistas. un resultado
equilibrado y global permitirá un mejor acceso a los mercados
internacionales y, por tanto, la consolidación de los procesos
de modernización y apertura.
- Adquiere una nueva importancia el perfeccionamiento del
marco institucional internacional, de modo que se atenúen los
efectos negativos de la inestabilidad del mercado financiero
mundial para los países industrializados y en desarrollo.
Destacamos que las necesidades de financiación de los países
en desarrollo no pode
- Tomamos nota con interés de la realización en la ciudad
Antigua, Guatemala, los días 26 al 29 de abril de 1993, de la
reunión "Cumbre del Pensamiento: Visión Iberoamericana 2000",
cuyas conclusiones se encuentran en el anexo n 7.
Destacamos la importancia, para el futuro de Iberoamérica, de
iniciativas como la Cumbre del Pensamiento, que examinó el
papel de la democracia, de los derechos humanos, de la
educación, de la cultura, de la ciencia y de la tecnología en
la construcción de sociedades desarrolladas. Apoyamos la serie
de propuestas contenidas en el documento final. Destacamos en
particular aquellas tendiente a garantizar el derecho al
desarrollo, tales como la intensificación de programas de
educación compensatoria, destinado a corregir las
desigualdades sociales resultantes de diferencias de renta,
y la adopción de medidas para aumentar el número de
investigadores en el área de ciencia y tecnología.
- Hemos sido informados de las conclusiones de la I
Conferencia de Ciudades para el Siglo XXI, realizada en Río
de Janeiro los días 3 al 5 de junio de 1993 (anexo n 8),
donde fueron examinados los problemas urbano-ambientales que
afectan particularmente a las grandes ciudades
latinoamericanas. Se enfatizó, en dicha ocasión, la
importancia del intercambio amplio y sistemático de
experiencias en esa área y la necesidad de que las agencias
internacionales de desarrollo y reconstrucción otorguen
atención a los esfuerzos e iniciativas que realizan por las
comunidades locales iberoamericanas. La Conferencia de
Ciudades apoyó la iniciativa de crear el Centro Iberoamericano
de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU), en Barcelona.
- La niñez en la agenda del desarrollo y la democracia
- Aprobamos y hacemos nuestras las conclusiones y propuestas
de los representantes gubernamentales de los países
iberoamericanos participantes en le seminario sobre "La niñez
en la agenda del desarrollo y la democracia" (anexo n 9),
realizado en Fortaleza, Ceará, del 7 al 9 de junio de 1993.
Destacamos, en particular, la importancia de dar prioridad a
la asignación de recursos para asegurar el cumplimiento de los
Planes Nacionales de Acción (PNA); decidimos integrar
plenamente en las estrategias nacionales de desarrollo a los
PNA; y coincidimos en impulsar las políticas nacionales en
favor de la niñez. Observamos con beneplácito proyectos tales
como el realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo
sobre Reforma Social y Pobreza que crean expectativas
favorables para la situación de las familias y de los niños
y niñas de Iberoamérica, e instamos a las agencias y
organismos internacionales y bilaterales de cooperación a
otorgar prioridad a la concesión de recursos financieros y
técnicos necesarios para la ejecución de los PNA.
- Agricultura y recursos naturales
- Tomamos nota del informe preparado por el IICA sobre el
Seminario "Agricultura y Recursos Naturales: Fuente de
Competitividad y Patrimonio de Iberoamérica", celebrado en San
José de Costa Rica, los días 24 y 25 de junio de 1993.
Resaltamos la importancia del desarrollo y expansión de la
Agricultura para la superación del hambre y la pobreza,
principales obstáculos al desarrollo sostenible en los países
latinoamericanos. En ese sentido, destacamos la apremiante
necesidad de intensificar la cooperación internacional en el
campo agrícola, por medio de programas que incluyan recursos
financieros adicionales, transferencia de tecnología y medidas
de liberalización del comercio de productos agrícolas.
-La ciencia, la tecnología y la cooperación técnica
- Recogemos los resultados de la Conferencia "Ciencia y
Tecnología para el Desarrollo Sostenible" realizada en
Salvador en el período del 4 al 7 de julio. En línea con el
Documento Resumen y Recomendaciones del encuentro (anexo n
- , reconocemos la necesidad de estimular una nueva relación
entre el desarrollo sostenible y los actuales modelos
científicos y tecnológicos, orientada al desarrollo de las
capacidades creativas e innovadoras para la lucha por la
democratización y la mejora de la calidad de vida y en contra
la pobreza. Afirmamos la importancia de realizar las
recomendaciones y compromisos derivados de la Conferencia de
las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo,
especialmente por lo que se refiere al fomento de los estudios
y proyectos de cooperación encaminados al conocimiento de la
diversidad biológica con el objetivo de su conservación y
utilización por cada país.
Apoyamos la investigación científica y el desarrollo y la
difusión de tecnología como factores básicos del desarrollo
sostenible, lo que requiere la asignación de recursos
compatibles con el mismo. En ese marco, la cooperación
internacional en ciencia y tecnología asume creciente
importancia, por lo cual es necesario reforzar las capacidades
nacionales y la articulación de Universidades, centros de
investigación y desarrollo y empresas. Exhortamos a la
Comunidad Científica y Tecnológica iberoamericana a que asuma
su creciente responsabilidad social, contribuyendo a la
vinculación de la investigación con el sector productivo y al
logro del desarrollo sostenible. Consideramos que la
cooperación científica y tecnológica en el ámbito
iberoamericano constituye una actividad estratégica para la
consecución de los objetivos de integración, cohesión y
desarrollo sostenible. En este sentido, se debe: a) potenciar
iniciativas regionales en ciencia y tecnología, como el
Mercado Común del Conocimiento, el CYTED, el Programa bolívar,
la RITLA, el COLCYT y el Acuerdo Marco de la ALADI, como
instrumentos idóneos para propiciar un espacio para la
reflexión iberoamericana sobre la aplicación de la ciencia y
la tecnología al desarrollo sostenible; b) perfeccionar con
urgencia los métodos de gestión de la cooperación, buscando
madurar una nueva concepción de cooperación; c) profundizar
los estudios sobre la idea de crear una Universidad Abierta
Iberoamericana de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo
Sostenible.
Alentaremos acciones conjuntas en la Comisión de Ciencia y
Tecnología para el Desarrollo de la Organización de las
Naciones Unidas, apoyando particularmente sus trabajos en los
temas sustantivos respecto a la universalización de las
tecnologías para atender a las necesidades básicas de las
poblaciones de bajos ingresos, del nuevo rol de la mujer
frente al desarrollo tecnológico y de la integración de la
ciencia y tecnología en favor del desarrollo sostenible.
- Recibimos con interés el proyecto del Instituto Río Branco
(IRBr) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, de
organizar un curso de actualización para diplomáticos, en
fecha que será oportunamente anunciada. Habrá 25 plazas y el
Instituto concederá 18 becas con recursos del PNUD.
- En cumplimiento del mandato recogido en el Documento de
Conclusiones de Madrid, se han iniciado los trabajos para la
elaboración de un código iberoamericano de seguridad social.
Este proyecto, que cuenta con el apoyo técnico de la
Organización Iberoamericana de Seguridad Social, será
presentado a la consideración de los Jefes de Estado y de
Gobierno en la IV Cumbre Iberoamericana.
- Reuniones e iniciativas no gubernamentales
- Expresamos nuestra gratitud por las conclusiones aportadas
por el I Encuentro Iberoamericano de Periodistas, dedicado al
tema del papel de los medios de comunicación en la
integración, que se realizó en Salvador (BA) del 8 al 10 de
julio. Asimismo tomamos nota con satisfacción de los
resultados del encuentro de los Presidentes de Organizaciones
Empresariales, reunidos en Salvador del 12 al 16 de julio,
para debatir cuestiones como la modernización de la economía
y la responsabilidad de los empresarios en la formación
profesional y la educación básica. Agradecemos igualmente la
contribución de los representantes sindicales, que se
reunieron en Salvador del 12 al 14 de julio con el objeto de
profundizar el intercambio entre las centrales iberoamericanas
y formular propuestas del movimiento sindical. Entre estas,
tomamos nota, con interés, de la sugerencia presentada por la
Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) de convocarse
una Cumbre Social Latinoamericana, en preparación de la Cumbre
Mundial para el Desarrollo Social.
- Otras Iniciativas de Interés
- Tomamos nota con interés de otros eventos e iniciativas
cuya descripción figura en el anexo n 1.
Tercera Parte
- Ratificamos nuestro firme compromiso con la Cumbre Mundial
para el Desarrollo Social, que ocurrirá dentro del marco de
la celebración del cincuentenario de las Naciones Unidas.
Reiteramos la decisión de nuestros países de participar
activamente en el proceso preparatorio y, al más alto nivel,
en las sesiones de la Cumbre, que se celebrará en Copenhague
durante 1995. Manifestamos igualmente nuestro beneplácito por
la convocatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Población y Desarrollo (Egipto, 1994), sobre la Mujer (China,
- y sobre Asentamientos Humanos (Turquía, 1996). Asimismo,
recordamos la importancia de la Asamblea Extraordinaria de la
OEA, que se celebrará en México, en 1994, con el propósito de
concertar mecanismos de cooperación en la lucha contra la
pobreza.
- Encargamos a la Organización Iberoamericana de la Juventud
de la O.E.I. (Organización de Estados Iberoamericanos para la
Educación, la Ciencia y la Cultura( y a su VII Conferencia de
Ministros Responsables de la Juventud, que tendrá lugar en
Montevideo en abril de 1994, para que diseñe un Programa
Regional de Acciones para el Desarrollo de la Juventud en
América Latina. Dicha propuesta contemplará un conjunto de
actuaciones en los ámbitos de la educación, el empleo, la
salud, la legislación, la cultura, la recreación y en todas
aquellas esferas que tiendan a mejorar la calidad de vida de
nuestros jóvenes.
- Hacemos votos por el éxito del XI Congreso Indigenista
Iberoamericano a realizarse próximamente en Nicaragua y para
que de dicha reunión emanen resultados que favorezcan el pleno
respeto a los Derechos Humanos y al desarrollo de las
poblaciones indígenas en América Latina y el Caribe.
- Reconocemos la importancia de la entrada en
funcionamiento, el 1 de febrero de 1993, del Sistema de la
Integración Centroamericana (SICA), creado por el Protocolo
de Tegucigalpa, cuyo objetivo primordial es constituir a
Centroamérica como Región de Democracia, Desarrollo, Paz y
Libertad, fundamentada principalmente en el respeto, tutela
y promoción de los derechos humanos. Requerimos a los Estados
y organismos internacionales que brinden cooperación efectiva
para que el SICA promueva y fortalezca sostenidamente la
integración subregional centroamericana y alcance su propósito
fundamental.
- Manifestamos nuestro compromiso con la modernización de
la administración pública y la eficiencia del Estado. En ese
sentido, seguiremos con interés los trabajos del Grupo de Río,
que organizará próximamente un taller en Quito sobre la
modernización de la administración pública en los países de
dicho Grupo.
- Decidimos apoyar la candidatura de la República Argentina
al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones
Unidas, para el período 1994-1995, en las elecciones que
tendrán lugar en el 48 período de sesiones de la Asamblea
General de dicha Organización, para cubrir la vacante
correspondiente a los países del Grupo Latinoamericano y del
Caribe.
- En el marco del entendimiento establecido respecto al
apoyo a las candidaturas de los países iberoamericanos,
decidimos apoyar la candidatura del Señor Rafael Moreno a la
Dirección General de la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para el período
1994-1999, en las elecciones que tendrán lugar durante la
XXVII Conferencia General de esta Organización, en noviembre
de 1993.
- Expresamos nuestro apoyo a la celebración del I Congreso
Iberoamericano de Ciencia Política, que se realizará en
Santiago, Chile, entre los días 27 y 29 de septiembre próximo
y al Primer Congreso Internacional de la Lengua Española que
se celebrará en la Ciudad de México en junio de 1994.
- Expresamos nuestra satisfacción por los resultados
obtenidos en la Conferencia Intergubernamental Iberoamericana
sobre Políticas para Personas Ancianas y Personas con
Discapacidades, llevada a cabo en Cartagena de Indias, en
octubre de 1992, y declaramos nuestra intención de apoyar
decididamente los programas de cooperación que se deriven de
este evento.
- Considerando que su exitoso proceso de pacificación
constituye para El Salvador la prueba viviente ante los países
del mundo de su voluntad por la paz. Acordamos en apoyar, con
todos los medios a nuestro alcance, la puesta en práctica del
programa de cultura de paz para El Salvador auspiciado por la
UNESCO. Igualmente apoyamos la realización de un foro
internacional de cultura de paz en dicho país, para principios
de 1994, con la plena seguridad de que tal experiencia
educativa, además de contribuir al reencuentro definitivo de
la sociedad salvadoreña, influenciará positivamente el
desarrollo de los diversos procesos de pacificación en otros
países.
- El grave problema de la producción, tráfico y consumo
ilícitos de drogas debe considerarse desde una perspectiva
integral y bajo el principio de la responsabilidad compartida.
En este contexto, reiteramos nuestro firme compromiso con los
principios y objetivos enunciados en las Cumbres de
Guadalajara y Madrid, orientados a la lucha frontal contra el
narcotráfico y sus secuelas.
- Reiteramos nuestra firme condena al terrorismo por su
desprecio a la vida, las libertades y la dignidad de la
condición humana y a su vinculación, en algunos casos, con el
narcotráfico. Reafirmamos nuestro decidido compromiso de
cooperación para lograr una efectiva erradicación del problema
y nos solidarizamos con las víctimas de este flagelo en el
mundo.
- Consideramos indispensable el análisis del fenómeno
mundial de la corrupción, por su incidencia negativa en las
democracias. 59. Nos complacemos en registrar los avances
hacia la completa entrada en vigor del Tratado para la
Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe,
en especial la aprobación de la Resolución 290 (E-VII) por
parte de la VII Conferencia General Extraordinaria de OPANAL.
Destacamos también son satisfacción que casi la totalidad de
los países iberoamericanos suscribieron la Convención para la
Prohibición de Armas Químicas.
- Reiteramos nuestra posición firmemente contraria a toda
forma de proliferación de armas de destrucción masiva.
Respaldamos asimismo los esfuerzos de las Naciones Unidas para
poner en vigencia el registro de armas convencionales y la
información anual sobre gastos militares.
- Reconocemos la importancia que tiene para nuestros países
la articulación de los distintos niveles en que se desarrolla
la acción del Estado, según los ordenamientos constitucionales
de cada país. En este sentido, otorgamos particular relevancia
al fomento y desarrollo de la administración local con pleno
respeto de la autonomía y del funcionamiento democrático.
Entendemos que la cooperación entre el Estado y los diferentes
sectores sociales acerca al ciudadano a las instancias de
decisión y tiene, por tanto, consecuencias beneficiosas para
el fortalecimiento de la democracia y para el desarrollo
económico y social en los países iberoamericanos.
- Celebramos y apoyamos los progresos en la cooperación e
integración en nuestra región hacia el desarrollo armónico e
integrado de nuestras naciones. La cercanía, la
complementariedad de necesidades y objetivos de desarrollo,
el aprovechamiento conjunto de capacidades son, entre otros,
elementos inéditos de moderna vinculación física que están
inspirando nuevos e importantes acuerdos entre países
iberoamericanos.
- Hacemos votos por la obtención de resultados eficaces para
la cooperación en relación con la conservación y gestión de
recursos pesqueros objeto de la "Conferencia de Naciones
Unidas sobre las Poblaciones de Peces cuyos Territorios se
Encuentran Dentro y Fuera de las Zonas Económicas Exclusivas
y las Poblaciones de Peces Altamente Migratorias", que comenzó
el día 12 de julio en Nueva York.
- Nuestros países han luchado por abolir todo tipo de
discriminación por razones de raza, de religión o de origen
y otras formas de intolerancia. Por ello, nos unimos a la
preocupación universal por las crecientes manifestaciones de
xenofobia y racismo que se vienen presentando en diferentes
lugares del planeta y apoyamos el manejo que las Naciones
Unidas viene dando al problema. Reconocemos que el problema
tiene raíces tanto de índole económico como social y que, por
ello, es urgente estimular la cooperación internacional que
conlleve mayores y mejores oportunidades de trabajo y que
permita disminuir las diferencias entre nacionales y
extranjeros.
- Teniendo en cuenta la importancia que tiene para el
desarrollo económico y social de nuestros pueblos la formación
y perfeccionamiento de los recursos humanos, decidimos crear
un grupo de trabajo par la armonización de los sistemas
educativos, homologación de estudios y reconocimientos de
títulos entre los países iberoamericanos.
- Teniendo en cuenta la necesidad de evitar los obstáculos
técnicos a las exportaciones, decidimos que se realicen
consultas, por los organismos competentes, sobre los sistemas
de normalización industrial existentes y la posibilidad de su
compatibilización.
- Expresamos nuestra satisfacción con los resultados de la
Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos, ocurrida en Viena
del 14 al 25 de junio, cuyo documento final consolida y
fortalece la cooperación y actuación internacional en esta
esfera, tanto en términos conceptuales como por medio de
recomendaciones prácticas para el trabajo de las Naciones
Unidas.
- Tomamos nota de las resoluciones recientes en foros
internacionales, sobre la necesidad de eliminar la aplicación
unilateral, por cualquier Estado, con fines políticos, de
medidas de carácter económico y comercial, contra otro Estado.
- Destacamos una vez más la contribución de los países
iberoamericanos en el mantenimiento de la paz mundial, en
particular su participación en varias operaciones de las
Naciones Unidas.
- Hacemos votos porque el Secretario General de la ONU
coadyuve con sus esfuerzos al logro de una solución a la
cuestión de Timor Oriental en el marco de las normas y
principios del Derecho Internacional.
- Impulsaremos la reestructuración y revitalización de las
actividades operacionales del sistema económico y social de
las Naciones Unidas, propugnando en conjunto la más amplia y
equitativa participación de los países de América Latina y el
Caribe en sus órganos de dirección.
- Concordamos en la necesidad de adecuar el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas a la nueva realidad
internacional. Sobre este particular, entendemos que es
necesario llevar adelante una reforma en su composición y en
sus métodos de trabajo, que contribuya al mejor desempeño de
sus funciones. Los principios básicos que deben orientar esa
reestructuración son entre otros su mayor representatividad,
mayor transparencia en sus acciones y su mayor eficacia. Para
ampliar la representatividad geográfica del Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas es necesario profundizar el
análisis sobre el aumento equitativo del número de sus
miembros permanentes y no permanentes, sobre la base de un
consenso general y respetando plenamente el principio de
igualdad soberana de los Estados.
- Manifestamos nuestro reconocimiento a Su Excelencia el
Señor Itamar Franco, Presidente de la República Federativa de
Brasil, y al fraternal pueblo brasileño, por la hospitalidad
con que nos recibieron en Salvador. Agradecemos, también, la
eficiente organización que las autoridades brasileñas han dado
a esta Conferencia. Felicitamos al Gobierno de Brasil,
Secretaría Pro-Tempore de la III Conferencia, por su
contribución decisiva al éxito de esta reunión y convocamos
la IV Conferencia Iberoamericana a Cartagena de Indias,
Colombia.
Salvador, 16 de julio de 1993.

Acknowledgments