Famosa por su sol, sus poetas, las hermosa tradiciones, su original folklore, su historia remota y la espléndida herencia dejada por los musulmanes, Andalucía es una de las regiones más atractivas de España.
Los primeros pobladores de Andalucía fueron los tartesos, quienes en el segundo milenio a. de J.C. fundaron un estado poderoso hasta su destrucción por los cartagineses.
A consecuencia de la segunda guerra púnica los romanos se instalaron en las antiguas colonias cartaginesas y, hasta la época de los Flavios, la Bética formo con la Lusitania la Hispania ulterior, provincia senatorial con capital en Córdoba. A comienzos del siglo V irrumpieron los vándalos y tras ellos los visigodos.
En el ano 711, los musulmanes, que habían conquistado el Norte de Africa, pasaron a la península forjando una civilización con caracteres propios donde se mezclaban elementos orientales, occidentales, musulmanes y cristianos. Andalucía, llamada entonces Al-Andalus, alcanzo en esta época su máxima importancia. Formo parte del Califato de Damasco y constituyo mas tarde el Emirato de Córdoba convertido después en Califato. Córdoba llego a ser el primer centro urbano de toda la zona mediterránea. En el siglo XI el Califato se desmorono y la España musulmana se fragmento en los reinos de Taifas, cuya debilidad motivo que Andalucía se viera sucesivamente invadida por los almorávides (1091-1146) y por los almohades (1146-1269), que llegaron del Norte de Africa en un vano intento de contener el avance cristiano.
A mediados del siglo XIII toda la baja Andalucía había caído en manos cristianas y los musulmanes se refugiaban en las tierras altas de Granada. El reino de los nazaríes de Granada subsistió 250 anos hasta que los Reyes Católicos emprendieron su reconquista para concluirla once anos después (1492). Andalucía se convirtió entonces en avanzadilla para el descubrimiento del Nuevo Mundo, cuyo floreciente comercio convirtió a Sevilla en la ciudad mas importante de España.